Andalucía
Edición Cantoria - Andalucía - La veloz carrera hacia el final del verano a galope tendido desde la playas de San Lúcar
La veloz carrera hacia el final del verano a galope tendido desde la playas de San Lúcar

esús Sánchez-Ferragut (CÁDIZ).- Se acaba el segundo ciclo de carreras de caballos en las playas sanluqueñas, y el verano en este privilegiado rincón de la Costa Noroeste de la Provincia de Cádiz, comienza su veloz carrera hacia su fin. Es un símil válido para describir el significado de las carreras de caballos en las playas, para este municipio dueño y señor de la desembocadura del río Guadalquivir, que desde su nacimiento en la lejana sierra jiennense de Cazorla, recorre Andalucía hasta verter en el Atlántico.

A Sanlúcar llegan, a través de la cuenca del Guadalquivir, aguas de las ocho provincias andaluzas, incluida Almería, la más lejana. Infinidad de afluentes nutren al río que vio en su desembocadura sanluqueña, despedir a decididos navegantes, como Magallanes y Elcano, en su aventura de circunnavegar por primera vez el Globo Terráqueo. Conquistadores como Pizarro, salieron de las playas de Sanlúcar y dicen que la mismísima Isabel de Castilla vio el mar por primera vez desde una de las ventanas del Castillo de Santiago, fortificación que, junto a la Iglesia de Ntra. Sra. de la O, y el Palacio Ducal de Medina Sidonia, coronan las alturas de Sanlúcar.

 

Desde las playas sanluqueñas se puede ver el perfil del Barrio Alto sanluqueño, y sus singulares edificios. Ellos a su vez, contemplan cada año, desde hace 173 exactamente, cómo los mejores caballos, compiten en uno de los hipódromos más peculiares de España: El de arena, sal marina, la brisa del Coto de Doñana y el agua del Guadalquivir.

Un hipódromo peculiar, además porque cada año cambia su trazado, por aquello de lo caprichoso que son el río y sus corrientes, que reconfiguran cada temporada el perfil de la playa. Para los que, como yo, hacemos fotografías en las carreras de caballos de cada año, es un detalle que no pasa desapercibido. Cada verano hay una nueva curva, o desaparece una anterior. Siempre hay nuevas perspectivas, aunque lo cierto es que, lo que permanece inmutable, con el paso de los años, es lo fugaz de cada carrera, ya que los caballos materialmente vuelan sobre la arena, ante las miradas incrédulas de los miles de bañistas que inundan las playas de Sanlúcar en agosto.

 

Este año hemos visto en las playas de Sanlúcar de Barrameda 25 carreras de caballos, divididas en dos ciclos, para que puedan coincidir los horarios de las mismas con la bajamar.

Fueron los días 8, 9 y 10 de agosto en el primer ciclo y los días 22, 23 y 24 en el segundo ciclo. Hubo premios importantes y poderosos caballos como Khalaas, de la cuadra canaria Tinerfe, ganador del más cotizado premio, el Gran Premio Ciudad de Sanlúcar V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo, dotado con 13.600 €, y con afamados jinetes, como son Borja Fayos, el checo Vaclav Janacek y el portugués Ricardo Sousa.

 

En el apartado ocio y diversión, los famosos “palcos” de las carreras pusieron la pincelada de animación social en la noche sanluqueña, una vez terminadas las carreras, siendo punto de encuentro de famosos, veraneantes y amantes de Sanlúcar y sus carreras.

 

Entre ciclo y ciclo, hubo también actividades, entre las que destacó el tradicional concierto “A la Puesta de Sol en Sanlúcar”, organizado por el Jockey Club de Sanlúcar, y que este año se transformó en un Concierto Lírico, en el que la soprano afincada en Sanlúcar Ana Troncoso hizo las delicias del público, acompañada del cuarteto de cuerda “Ciudad de Sanlúcar”. Todo un lujo escuchar en la preciosa voz de esta joven soprano melodías de Puccini, Bizet y Zarzuela española.

 

El año que viene, 2019, será el que haga 174, y coincidirá con la gran efeméride del V Centenario de la partida de las naves que, comandadas por Magallanes, consiguieron tres años más tarde regresar a Sanlúcar, tras completar por primera vez la vuelta al mundo, en lo que fue la primera demostración práctica de que la Terra es redonda. Juan Sebastián de Elcano, acompañado de 17 supervivientes más, completaron una aventura que, hoy por hoy, es uno de los hitos más importantes de la humanidad.

Será una buena ocasión para visitar Sanlúcar, sus playas y sus carreras. No se lo pierdan.

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Edición Cantoria - Andalucía - La veloz carrera hacia el final del verano a galope tendido desde la playas de San Lúcar
La veloz carrera hacia el final del verano a galope tendido desde la playas de San Lúcar

esús Sánchez-Ferragut (CÁDIZ).- Se acaba el segundo ciclo de carreras de caballos en las playas sanluqueñas, y el verano en este privilegiado rincón de la Costa Noroeste de la Provincia de Cádiz, comienza su veloz carrera hacia su fin. Es un símil válido para describir el significado de las carreras de caballos en las playas, para este municipio dueño y señor de la desembocadura del río Guadalquivir, que desde su nacimiento en la lejana sierra jiennense de Cazorla, recorre Andalucía hasta verter en el Atlántico.

A Sanlúcar llegan, a través de la cuenca del Guadalquivir, aguas de las ocho provincias andaluzas, incluida Almería, la más lejana. Infinidad de afluentes nutren al río que vio en su desembocadura sanluqueña, despedir a decididos navegantes, como Magallanes y Elcano, en su aventura de circunnavegar por primera vez el Globo Terráqueo. Conquistadores como Pizarro, salieron de las playas de Sanlúcar y dicen que la mismísima Isabel de Castilla vio el mar por primera vez desde una de las ventanas del Castillo de Santiago, fortificación que, junto a la Iglesia de Ntra. Sra. de la O, y el Palacio Ducal de Medina Sidonia, coronan las alturas de Sanlúcar.

 

Desde las playas sanluqueñas se puede ver el perfil del Barrio Alto sanluqueño, y sus singulares edificios. Ellos a su vez, contemplan cada año, desde hace 173 exactamente, cómo los mejores caballos, compiten en uno de los hipódromos más peculiares de España: El de arena, sal marina, la brisa del Coto de Doñana y el agua del Guadalquivir.

Un hipódromo peculiar, además porque cada año cambia su trazado, por aquello de lo caprichoso que son el río y sus corrientes, que reconfiguran cada temporada el perfil de la playa. Para los que, como yo, hacemos fotografías en las carreras de caballos de cada año, es un detalle que no pasa desapercibido. Cada verano hay una nueva curva, o desaparece una anterior. Siempre hay nuevas perspectivas, aunque lo cierto es que, lo que permanece inmutable, con el paso de los años, es lo fugaz de cada carrera, ya que los caballos materialmente vuelan sobre la arena, ante las miradas incrédulas de los miles de bañistas que inundan las playas de Sanlúcar en agosto.

 

Este año hemos visto en las playas de Sanlúcar de Barrameda 25 carreras de caballos, divididas en dos ciclos, para que puedan coincidir los horarios de las mismas con la bajamar.

Fueron los días 8, 9 y 10 de agosto en el primer ciclo y los días 22, 23 y 24 en el segundo ciclo. Hubo premios importantes y poderosos caballos como Khalaas, de la cuadra canaria Tinerfe, ganador del más cotizado premio, el Gran Premio Ciudad de Sanlúcar V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo, dotado con 13.600 €, y con afamados jinetes, como son Borja Fayos, el checo Vaclav Janacek y el portugués Ricardo Sousa.

 

En el apartado ocio y diversión, los famosos “palcos” de las carreras pusieron la pincelada de animación social en la noche sanluqueña, una vez terminadas las carreras, siendo punto de encuentro de famosos, veraneantes y amantes de Sanlúcar y sus carreras.

 

Entre ciclo y ciclo, hubo también actividades, entre las que destacó el tradicional concierto “A la Puesta de Sol en Sanlúcar”, organizado por el Jockey Club de Sanlúcar, y que este año se transformó en un Concierto Lírico, en el que la soprano afincada en Sanlúcar Ana Troncoso hizo las delicias del público, acompañada del cuarteto de cuerda “Ciudad de Sanlúcar”. Todo un lujo escuchar en la preciosa voz de esta joven soprano melodías de Puccini, Bizet y Zarzuela española.

 

El año que viene, 2019, será el que haga 174, y coincidirá con la gran efeméride del V Centenario de la partida de las naves que, comandadas por Magallanes, consiguieron tres años más tarde regresar a Sanlúcar, tras completar por primera vez la vuelta al mundo, en lo que fue la primera demostración práctica de que la Terra es redonda. Juan Sebastián de Elcano, acompañado de 17 supervivientes más, completaron una aventura que, hoy por hoy, es uno de los hitos más importantes de la humanidad.

Será una buena ocasión para visitar Sanlúcar, sus playas y sus carreras. No se lo pierdan.